El tratamiento homeopático
es muy exitoso en los problemas de la niñez, por
ejemplo: alergias de todo tipo, trastornos de la piel,
trastornos del crecimiento, asma, anginas a repetición,
resfríos a repetición, trastornos de conducta
o del comportamiento, etc. Trabajo en colaboración
con los pediatras que se abren a la homeopatía
por los resultados obtenidos.
La homeopatía se transforma en una amiga de los
niños dado que la forma farmacéutica más
usada son los glóbulos (hechos con sacarosa medicinal)
que tienen un sabor dulce muy agradable al paladar de
ellos cualquiera sea la sustancia con la cual se lo hallan
impregnados. Los niños tomarán su medicación
con placer si lucha, líos, gritos, náuseas
o vómitos como ocurre muchas veces con la medicación
alopática.
La ausencia de toxicidad del medicamento homeopático
hace que si por equivocación o distraimiento de
los padres el niño o un amiguito se tomaran todo
el frasco del medicamento de una sola vez, no exista
problema alguno y sólo habrá que comprar
uno nuevo para seguir el tratamiento.
No son necesarias sustancias inyectables en los tratamientos
homeopáticos y aún en estados comatosos,
se utilizan medicamentos que se vehiculizan por la boca
como por ejemplo gotas que al sólo contacto con
la mucosa inician su acción curativa.
Homeopatía
para Adolescentes
Etapa difícil en la vida del ser humano pues
se producen grandes cambios físicos que se suceden
más rápidamente que los psicológicos;
de hecho esta diferencia es causante de trastornos del
comportamiento y de otras modificaciones en la conducta
del adolescente.
Además de lo anteriormente mencionado podemos
tratar con éxito no sólo trastornos emocionales,
sino también problemas hormonales, acné,
caída del cabello, caspa, trastornos de la piel,
trastornos sexuales, infecciones varias, migrañas,
etc.