El tipo de vida que se
lleva a cabo hoy en día propende al hombre a sufrir
determinados tipos de enfermedades. Desde la concepción
homeopática diremos que no sólo se rompe
la armonía entre los hombres sino que también
se altera la ecología ambiente y por supuesto nosotros
no escapamos a ello.
De todo esto resulta que por vivir en tensión o
estrés casi en forma permanente, por consumir alimentos
con conservantes, por respirar aire contaminado no hacemos
nada más ni nada menos que disminuir nuestras defensas
naturales y por ello enfermamos.
Se ve en hombres jóvenes que tratan de constituir
una familia; se ve en hombres maduros que ya la han formado.
En cualquiera de ellos podremos encontrar caída
del cabello, trastornos sexuales, alergias, trastornos
emocionales, acné, gastritis, úlcera péptica,
colitis ulcerosa, Síndrome del Intestino Irritable,
cefaleas (dolores de cabeza), etc. e inclusive cardiopatías
que ponen en peligro la vida del paciente.
Todos estos casos son pasibles de tratamiento homeopático
llegando a la curación en la mayoría de
ellos, o bien, ofreciéndole una mejor calidad de
vida en los más graves.