La
presencia de un homeópata entre los especialistas
que asisten a los bebes desde su nacimiento, aporta
la eficacia de los remedios que pueden ayudar a ofrecer
vida y esperanza en un buen número de casos de
asfixia cerebral del neonato.
Día a día podemos confirmar que la homeopatía
ayuda en el parto haciendo desaparecer los problemas
mecánicos (distocias mecánicas), fuente
de sufrimiento fetal agudo, pero sobre todo ofrece los
remedios útiles tras el nacimiento.
Podemos tratar las consecuencias que padecen los niños
retirados de sus madres debido a la necesidad de cuidados
intensivos (incubadora).
En trastornos neurológicos de causas normalmente
neonatales, los remedios homeopáticos permiten
un acto curativo y preventivo nada despreciable.
Los problemas respiratorios pueden estar relacionados
con el nacimiento prematuro, el sufrimiento fetal y
la infección. Sólo en los dos últimos
casos será posible la ayuda homeopática.
Los trastornos de la ventilación en la neumonía
intrauterina, forma clínica de la infección
pulmonar neonatal, pueden ser tratados con los medicamentos
homeopáticos, asociados con los antibióticos.
O sea ante una infección neonatal, la homeopatía
es un aliado de los antibióticos.
Durante la lactancia algunos bebés tienen debilidad
y deseo de mamar sin cesar; otros mal humor; o somnolencia;
poca apetencia o aún rechazo por la leche de
su madre; también están los que presentan
flatulencia y sudores fríos; etc. Todos estos
cuadros se corrigen con homeopatía.
Todas las manifestaciones clínicas del Reflujo
Gastroesofágico son pasibles de tratamiento homeopático,
como así también las diarreas agudas de
los más pequeños. Lo mismo acontece con
el estreñimiento de los niños que tanto
preocupa a las mamás.
La homeopatía puede proporcionar un gran servicio
en los trastornos del comportamiento (inestabilidad
psicomotriz, trastornos de la disciplina, tics, manipulaciones
del cuerpo, trastornos del sueño, etc.).
En el cierre tardío de las fontanelas, en los
trastornos de la dentición, en los trastornos
de la piel tan frecuentes en esta etapa, la homeopatía
desempeña un papel fundamental por su eficacia
y su falta de toxicidad.