Es
sabido que con el transcurso del tiempo nuestras defensas
o nuestro sistema inmunitario no responden como en la
juventud, por ello, el anciano tiene una mayor tendencia
a sufrir distintos tipos de enfermedades.
Dado que la vitalidad no es la misma, la Homeopatía
ofrece solución para un gran número de
enfermedades propias de este grupo etario, mediante
tratamientos efectivos con medicinas que carecen de
toxicidad y de efectos secundarios. Esto último
es de gran importancia pues los ancianos al tener un
mecanismo de desintoxicación más lento
tienden a acumular los medicamentos alopáticos
administrados y muchas veces causantes del motivo de
consulta que los trae a la visita con el homeópata.
Se tratan con éxito y con bajo costo para el
paciente: alergias bronquiales, tos crónica rebeldes
a otras terapias, tos en enfermos que han sido grandes
fumadores, insuficiencias respiratorias, trastornos
de piel, bronquitis crónicas y bronquiectasias,
infecciones a repetición, prostatitis, depresión,
artrosis, artritis, Enfermedad de Alzheimer o Demencia
senil, etc.
En todos los casos se acompaña el tratamiento
con indicaciones sobre alimentación, ejercicios
y consejos sobre tipo de vida convenientes para la persona
que ha llegado a la llamada tercer edad.