Por el Dr. Carlos A. Distilo
Director Unitas Homeophatica
Además
de su creador, es necesario conocer otro homeópata
de prestigio, y que marca una etapa histórica,
dentro de la homeopatía. Su nombre es
Constantino Hering.
Nació en Alemania en 1800 y murió en
1880. Médico y Ministro de sanidad en su
país, al producirse una epidemia en Prusia,
es enviado para estudiar el caso y simultáneamente
informar sobre los resultados de una nueva terapéutica
desconocida hasta entonces, la Homeopatía.
Cumplida su misión, presenta un extenso
informe, donde hace notar los ventajosos resultados
observados por él en el tratamiento de dicha
epidemia y presenta la renuncia de Ministro Sanitario,
informando que se dedicará al estudio de
la Homeopatía.
Estando en el Brasil, en la región Oeste
del Amazonas, adonde había ido para estudiar
la flora y la fauna y las posibilidades de extraer
nuevos medicamentos de ellas, fue mordido por una
víbora que los indios llamaban Surukuku,
haciendo la patogenesia de este medicamento accidentalmente.
Escribió una verdadera obra de consulta:
Los Síntomas Guía, colección
en 10 tomos que siguen siendo uno de los elementos
imprescindibles para el médico homeópata
de hoy y otra serie de libros de suma utilidad.
Continuando con la mención de los grandes
homeópatas, debe señalarse a James
Tyler Kent, considerado en la práctica uno
de los mejores de fines del siglo XIX y comienzo
del XX.
Nació en Nueva York el 31 de marzo de 1894.
Fue profesor de Anatomía en Saint Louise
y orientó sus observaciones hacia la Homeopatía
a raíz de ciertas enfermedades que padeció su
mujer tratada homeopáticamente con brillante
resultado.
Sus obras más importantes son la Filosofía
Homeopática, la Materia Médica y
el famoso Repertorio. Este genio alertó sobre
lo curable y lo incurable en la Homeopatía.